5 jun 2013

Dicen...

Dicen que a lo largo de nuestra vida tenemos dos amores, uno es esa persona con la que quizas te cases, vivas con ella para siempre, sea la madre de tus hijos, llegues a una compenetración maxima. El otro amor es ese que pierdes, el que se queda en el camino, esa persona a la que conoces desde siempre, con la que saltan chispas cada vez que estas junto a ella pero que el universo se empeña en mantener separada de ti, de vez en cuando se relaja y te permite tener una sombra de luz pero en seguida vuelve a impedir que llegue ese ansiado final feliz, hasta que uno de los dos se de por vencido, deje que el universo gane y se aleje.
Pero nunca la olvidaras del todo, siempre tendras esa espinita clavada, quizas te sorprendas un dia pensando en ella, o te despiertes de un sueño con su nombre en los labios, y siempre quedara ese final abierto, como en una comedia romantica que nos deja soñar con lo que podría haber sido y nunca fue.
Yo me pongo a pensar y creo que aun me queda ese primer amor por conocer.
Claro que he querido, y creo que bastante, son pocas en la lista, quizas las cuente con los dedos de una mano, algunas tan viejas que ya las olvide, otras tan cercanas que aun queman, otras tan únicas que seria imposible pensar en poder reemplazarlas. Tambien me he confundido, he confundido amor con cariño, deseo con amistad. He hecho daño por simple egoismo y he jugado con sentimientos por puro aburrimiento, he llevado a cabo pequeños actos de equilibracion de karma quizas tomándome la justicia por mi propia mano.
De lo que estoy casi seguro es de ese segundo amor, ese que nunca tendre, tan cercana y a la vez tan lejos, y quizas sea mejor así, por supuesto que es mejor, si no se perderia toda la magia. Nos conocemos demasiado como para tener algo de verdad, demasiada historia detrás, demasiados reproches que podrían salir a la luz.


Eso si, juntos seriamos sublimes.